Sentimientos negativos apropiados e inapropiados

La terapia racional emotiva conductual (TREC, REBT en inglés) explica que las personas pueden tener creencias racionales e irracionales al mismo tiempo. Los deseos pueden convertirse en exigencias con mucha facilidad. De este modo, una persona podría creer racionalmente:

«Quiero que me ames»

y al mismo tiempo, creer que:

«Como quiero que me ames, tu debes amarme»

Los terapeutas de la TREC discriminan entre las creencias racionales e irracionales y ayudan a sus usuarios a hacerlo. Una vez hecha esa discriminación es más fácil distinguir entre emociones negativas apropiadas e inapropiadas. Las emociones negativas apropiadas van asociadas con las creencias racionales, y las inapropiadas con las creencias irracionales. Aquí tenemos algunas emociones negativas apropiadas [las más comunes] en comparación con las emociones negativas inapropiadas:

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Por lo general, las emociones inapropiadas son exageraciones de las apropiadas. Foto: Beatriz Vargas

Inquietud vs Ansiedad

La inquietud es una emoción asociada con la creencia:

«Espero que esto no suceda, y sería mala suerte el que sucediera»

Mientras que la ansiedad aparece cuando la persona cree:

«Esto no debe ocurrir sería horrible que ocurriera»

 

Tristeza vs Depresión

Se considera que aparece la tristeza cuando una persona cree:

«He tenido muy mala suerte por haber sufrido esta pérdida; pero no hay ninguna razón por la que esto no debiera haber pasado»

Por otro lado, la depresión se asocia con la creencia:

«No debiera haber sufrido esta pérdida y es terrible que haya sido así»

Cuando la persona se siente responsable de la pérdida, él o ella tienden a condenarse:

«No soy bueno»

Mientras que si la pérdida se encuentra fuera del control de la persona, él o ella tienden a condenar las condiciones de vida o al mundo:

«Es terrible»

La TREC mantiene que lo que lleva a la persona a pensar que nunca conseguirá lo que quiere es la filosofía de necesidades perturbadoras implícita en tales evaluaciones; esto es una inferencia que procede de sentimientos de desesperanza. Por ejemplo:

«Como yo siempre tengo que conseguir las cosas que quiero y esta vez no ha sido así, nunca lo conseguiré. ¡Es desesperante!»

Dolor vs Culpa

Los sentimientos de tristeza o dolor se producen cuando una persona reconoce que ha hecho algo malo en público o privado pero se acepta a sí misma como un ser humano que puede cometer fallos. La persona se siente mal por su acto pero no por sí misma porque piensa:

«Prefiero no hacer las cosas mal, pero si eso pasa, ¡Mala suerte!»

Se producen sentimientos de culpabilidad cuando la persona se juzga a sí misma como mala, perversa y corrupta por haber actuado mal. En este caso la persona se siente mal, tanto por su acto, como por ella misma, y piensa:

«No debo hacer las cosas mal y si eso ocurre, es horrible y ¡Yo soy malvad@!»

Desilusión vs Vergüenza/Apuro

Una persona siente desilusión cuando se comporta «de forma estúpida» en público, reconoce su acto estúpido, pero se acepta a sí misma. La persona se siente desilusionada por su comportamiento pero no consigo misma porque prefiere, pero no se obliga a comportarse bien.

 

Se siente vergüenza cuando alguien reconoce que se ha comportado «de forma estúpida» en público y se condena por algo que no debiera haber hecho. Las personas que sienten apuro y vergüenza suelen predecir que su audiencia les va a juzgar negativamente, y en este caso suelen mostrarse de acuerdo con estos prejuicios. A menudo creen que necesitan de la total aprobación de los demás. Se puede distinguir la vergüenza del apuro, porque en la vergüenza al público se le valora como más serio. Sin embargo, ambas emociones incluyen la autodenigración.

Disgusto vs Ira

Se siente disgusto cuando esta persona no tiene en cuenta una norma de vida de un individuo. A la persona que se disgusta no le agrada lo que el otro ha hecho, pero no le condena por ello. Esta persona piensa:

«No me gusta lo que él o ella ha hecho, y desearía que no hubiera ocurrido, pero no quiere decir que él o ella no pueda romper mis normas».

Sin embargo, en la ira, la persona cree que el otro no debe de ninguna manera romper sus normas, y le condena si lo hace.

 

Adaptado de:

Ellis, A. y Dryden, W.; (1994); Práctica de la  terapia racional  emotiva; Barcelona; Desclée de  Brouwer.