Mobbing: Violencia y acoso laboral

Una mujer joven y de amplia sonrisa, distribuye unos volantes a los empleados que con desgano y desinterés extienden la mano mientras se retiran a sus hogares. La bata blanca que ella viste indica que pertenece al área de Medicina del Trabajo. Sin interrumpir su agradable sonrisa pregunta a cada trabajador: ¿Qué sabe usted del mobbing? Es acoso laboral.

Los asalariados entonces esbozan una leve sonrisa con las pocas energías que les queda tras una extenuante jornada, algunos sorprendidos, otros a modo de broma dicen con sarcasmo: Nooo eso no sucede aquí.

Una pregunta saca a la enfermera de su personaje agradable: “Disculpe ¿En dónde se han originado las investigaciones acerca de este fenómeno?” Ella interrumpe: “No sé”. Otra pregunta parece acabar con su paciencia: ¿Habrá algún programa, curso, campaña, invitado o pláticas para abordarlo? “No sé”, vuelve a interrumpir, sólo nos dijeron que entregáramos estos folletos; y vuelve a su consabido papel.

Esta anécdota sobre mi experiencia en una empresa mexicana de alta envergadura con vínculos internacionales bien puede reflejar la forma como se está llevando a cabo el abordaje del acoso laboral en nuestro país. Pero al menos ya se está haciendo algo al respecto, aunque al parecer; como en muchos otros problemas, no pasa del discurso.

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Referencias:

Carvajal Orozco, José G.; Dávila Londoño, Carlos A. Mobbing o acoso laboral. Revisión del tema en Colombia Cuadernos de Administración, vol. 29, núm. 49, enero-junio, 2013, pp. 95-106 Universidad del Valle Cali, Colombia

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Arciniega, Rosa Silvia Factores organizacionales en la comprensión del mobbing Psicología Iberoamericana, vol. 20, núm. 1, enero-junio, 2012, pp. 80-90 Universidad Iberoamericana, Ciudad de México Distrito Federal, México

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LIBRO

http://mx.casadellibro.com/libro-violencia-y-acoso-en-el-trabajo-mobbing/9786074480719/1844325

La escala mexicana de desgaste ocupacional (emedo)

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LAS PERSONAS CON DEPRESIÓN NO MATAN A OTRAS PERSONAS

Anoche vi en un noticiero nacional la declaración del vocero de Seguridad de Nuevo León Aldo Fasci sobre que el adolescente Federico Guevara Elizondo, el joven de 15 años que disparó contra su maestra y compañeros en un salón del Colegio Americano del Noreste en Monterrey, recibía tratamiento por problemas psicológicos, al parecer “un cuadro depresivo“.

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Foto: Excélsior

Aún no se dice de dónde sacó esa información que en mi opinión debe ser esclarecida o por lo menos contextualizada ya que la población puede inclinarse a pensar que cualquier persona con “un cuadro depresivo” puede con facilidad tomar un arma y meterle una bala a su maestra y luego a sus compañeros.

Este no es el comportamiento ordinario de un usuario con Trastorno Depresivo Mayor cuyas características diagnósticas incluyen la culpa y el autocastigo. Lo que es más frecuente es que alguien con depresión opte por quitarse la vida.

Federico Guevara pudo haber padecido depresión sí, pero como resultado de o conjuntamente con otro trastorno. Y en todo caso, es posible que su depresión presentase elementos psicóticos y habría estado siendo tratado por en Cuadro Esquizoafectivo o una Depresión Psicótica.