La metáfora del jardín

“El psicólogo te ofrece algunas semillas y te puede orientar sobre como empezar a cuidar esas plantas, pero tu eres el único jardinero de tu jardín…”

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Una de las herramientas terapéuticas más útiles es la metáfora, y en particular la siguiente es una de las que más me han servido en la práctica clínica. Resulta casi natural encontrar símiles y relaciones entre lo que explica y la experiencia de vivir. Incluso se puede ir retomando a medida que avanza la terapia, y es lo suficientemente genérica y sencilla (aparentemente) para que todo el mundo pueda hacerla suya. Lo que te propongo a continuación es justo esto: que la hagas tuya y la experimentes en primera persona.

Tanto si ya la conoces como si no, déjate llevar por lo que las palabras que vas a leer a continuación te evoquen y piensa en como se aplican a tus vivencias y la realidad de tu mundo.

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PRACTICA MÁS EL «PERO» Y MENOS EL «POR LO TANTO»

En otra parte de mi blog, ya he escrito algo sobre la estructura del pensamiento disfuncional que causa los problemas psicológicos según la TREC, hoy quiero retomar un fragmento de ese texto para detallar lo que considero, dos de los nexos esenciales en la secuencia de un razonamiento en función de los cuáles se originan conclusiones que llevan al bienestar o a la perturbación con base en el modelo cognitivo de terapia. Me refiero a las conjunciones adversativa y consecutiva.

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  1. Las Conjunciones Adversativas; nexo esencial de un pensamiento apropiado en TREC.

Se ha dicho que:

“En la base filosófica de un individuo (lo que sería el sistema cognitivo o B, del inglés beliefs ) están presentes las llamadas rB (rational beliefs). Otros nombres de las rB son: creencias apropiadas, creencias racionales, deseos («quisiera», «sería bueno que»), gustos, preferencias, existencia de reconocimiento de los relativismos”.

y que:

“Cuando alguien mantiene fuertemente sus rB usa cotidianamente (en especial en lo relacionado a la confrontación de un acontecimiento estresante) en sus expresiones la conjunción adversativa: «pero», se dice de esa persona que es de «mentalidad abierta», presenta flexibilidad, establece y sigue sus objetivos de forma saludable porque crea expectativas en su cumplimiento y forma a partir de ellos sus ideales”.

 

Como señala Gonzalo Martín Vivaldi en su Curso de redacción: teoría y práctica de la composición y del estilo,

La conjunción adversativa es un,

“Elemento de transición que aclara el sentido de nuestro pensamiento”.

Por ello, también le llamo comúnmente “transicional” ya que es el nexo que interviene en la construcción de un razonamiento de cuya conclusión se extrae una filosofía racional que permite afrontar con el menor sufrimiento o sin él, las adversidades.

De acuerdo al diccionario:

“Las conjunciones adversativas contraponen dos proposiciones o términos sintácticos de forma que cada uno corrige al otro. Sus nexos llevan siempre una pausa delante expresada con coma, punto y coma o punto”.

Estos son las más comunes:

  • Pero.
  • Aunque (cuando equivale a “pero”).
  • Mas (más suave que “pero” y que se usa sólo en la lengua escrita).
  • Sin embargo.
  • No obstante.
  • Empero (Generalmente se usa en lengua escrita y equivalente a “sin embargo”.
  • Con todo.
  • Más bien.
  • Excepto.
  • Salvo.
  • Menos.

 

2. Las Conjunciones Consecutivas; nexo esencial de un pensamiento inapropiado en TREC.

En la base filosófica también se encuentras las creencias irracionales o pensamientos inapropiados. Se ha dicho que:

Una persona con unas iB muy arraigadas incluye en su lenguaje cotidiano la conjunción consecutiva: «por lo tanto», se dice de ella que es alguien con «mentalidad cerrada»; es una persona que se considera, considera a otros o a las situaciones como indispensable o imprescindible; es extremista, establece demandas en el cumplimiento de los objetivos, lo que da lugar a una deformación de los ideales que originalmente se vinculan con los deseos y preferencias.

 

De acuerdo al diccionario la conjunción consecutiva:

 

“Indica lo que viene como consecuencia lógica de otra cosa”.

 

 

Estos son las más comunes:

 

  • Por lo tanto.
  • Por tanto.
  • Por ende.
  • Por eso.
  • Por tal razón.
  • Por tal motivo.
  • Por consiguiente.
  • En consecuencia.
  • Dado que.
  • Como resultado.
  • Dado que.
  • De ahí que.
  • Pues.
  • Puesto que.
  • A causa de lo que antes se ha dicho.
  • Por el motivo o las razones antes mencionadas.

 

Como parte de los objetivos de terapia se busca que el usuario disminuya la presencia de las conjunciones consecutivas en su estructura de lenguaje primero y de pensamiento después, mientras fortalece la presencia de la conjunción adversativa.

 

 

 

 

#VivasNosQueremos: Violencia en la Pareja

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Imagen de la protesta #VivasNosQueremos en la Ciudad de México. Foto: @Warkentin

Hoy domingo 24 de abril se ha llevado a cabo en nuestro país un esfuerzo valiente organizado por parte de las mujeres. Miles de mexicanas y mexicanos han salido a las calles a protestar contra la violencia de género que aqueja a varias entidades de la República Mexicana y dejado muchas víctimas fatales. 

En este contexto es importante señalar que uno de los muchos desafíos que los psicólogos enfrentamos es aquél que involucra a una relación caracterizada por la violencia.

En este sentido, muchos (sobre todo hombres) podrán preguntarse, ¿por qué una mujer que es víctima de abuso permanece en esa relación tan dolorosa?

Una investigación (Sepúlveda-Sanchís, 2005) realizada en la universidad de Valencia sobre los factores que favorecen la continuidad del maltrato en la mujer concluyó que:

  • Cuanto mayor sea el vínculo social con el agresor y menos apoyo familiar se posea, menos probable será la ruptura.
  • Recibir maltrato físico y psicológico frecuente,  la expulsión de la mujer del domicilio familiar y haber recibido amenazas de muerte aumenta la probabilidad de la ruptura.
  • El consumo de alcohol por parte de la mujer disminuye la probabilidad de la ruptura.
  • Los recursos de afrontamiento psicológicos de la mujer tales como una visión realista de la situación de maltrato manifestada en sus actuaciones resolutivas son, independientemente de los apoyos materiales externos un buen predictor de la ruptura con el violento. Así,  mujeres que denuncian, que acuden a pedir ayuda a centros especializados, que utilizan estrategias de benevolencia y evitación del agresor, son mujeres que presentan unas estrategias adecuadas de confrontación. Si además, son acogidas por sus familias y son capaces de mantener o asegurarse su independencia económica, tendrán más probabilidades de salir de la situación de pareja disfuncional.
  • Por último, este estudio también reflejó el hecho de que si existe acoso telefónico por parte del violento o amenazas   y   acosos a la familia de la víctima,  también aumenta la probabilidad de alejamiento del golpeador.

 

Citado en Alba, Salomón y Casas; (2012); Violencia en la Pareja; Editorial Académica Española; Berlín

Sin títuloRecordemos que por principio de cuentas una mujer que se encuentra en una relación en donde la violencia es el pan de todos los días, tiene problemas psicológicos, muchos de ellos originados en el contexto familiar de la infancia y otros tantos reforzados desde que comenzó el abuso que posiblemente inició con aspectos leves como el ejemplo que encierra la frase “No me gusta que descuides a mis hijos”.

Como quiera que haya sido, el caso es que esta es una realidad que los profesionales de salud mental debemos tener siempre en cuenta en la terapia de pareja.

 

Hacia la Resiliencia

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Enfrentar y salir bien de una adversidad es lo que se llama resiliencia. En la imagen, una mujer carga una bolsa y una mesa de entre los escombros del reciente terremoto en Ecuador. Foto: Reuters 

La resiliencia es el proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares o de relaciones personales, problemas serios de salud o situaciones estresantes del trabajo o financieras. Significa “rebotar” de una experiencia difícil, como si uno fuera una bola o un resorte.

La investigación ha demostrado que la resiliencia es ordinaria, no extraordinaria. La gente comúnmente demuestra resiliencia. Un ejemplo es la respuesta de las personas en los Estados Unidos a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 y sus esfuerzos individuales para reconstruir sus vidas.

Ser resiliente no quiere decir que la persona no experimenta dificultades o angustias. El dolor emocional y la tristeza son comunes en las personas que han sufrido grandes adversidades o traumas en sus vidas. De hecho, el camino hacia la resiliencia probablemente está lleno de obstáculos que afectan nuestro estado emocional. La resiliencia no es una característica que la gente tiene o no tiene. Incluye conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona.

Uno de los factores más importantes en la resiliencia es tener relaciones de cariño y apoyo dentro y fuera de la familia. Relaciones que emanan amor y confianza, que proveen modelos a seguir, y que ofrecen estímulos y seguridad, contribuyen a afirmar la resiliencia de la persona.

Otros factores asociados a la resiliencia son:

* La capacidad para hacer planes realistas y seguir los pasos necesarios para llevarlos a cabo.

* Una visión positiva de sí mismos, y confianza en sus fortalezas y habilidades.

* Destrezas en la comunicación y en la solución de problemas.

* La capacidad para manejar sentimientos e impulsos fuertes.

Todos estos son factores que las personas pueden desarrollar por si mismas.

Algunas recomendaciones para construir y/o fortalecer la resiliencia

Considerando que la resiliencia es algo que se puede cultivar, la Asociación Psicológica Americana (APA) hace las siguientes recomendaciones que pueden ayudar a lograrlo.

1. Aprender del pasado. Enfocarse en las experiencias y en sus fuentes de fortaleza personal del pasado, le puede ayudar a identificar las estrategias para desarrollar resiliencia que funcionan para usted. Explore las respuestas a las siguientes preguntas sobre sí mismo y sus reacciones a los retos en su vida:

* ¿Qué tipos de eventos le han resultado más difíciles?

* ¿Cómo le han afectado dichos eventos?

* ¿Cuándo se encuentra estresado, le ha sido de ayuda pensar en las personas importantes en su vida?

* ¿Cuándo se enfrenta a una experiencia difícil, a quién ha acudido para que le ayude?

* ¿Qué ha aprendido sobre sí mismo y sus interacciones con los demás durante momentos difíciles?

* ¿Le ha ayudado ofrecer apoyo a otras personas que están pasando por una experiencia similar?

* ¿Ha podido superar los obstáculos, y si es así, cómo?

* ¿Qué le ha ayudado a sentirse más esperanzado sobre el futuro?

2. Mantener una actitud de tolerancia y flexibilidad. La resiliencia conlleva mantener flexibilidad y balance en su vida en la medida que usted confronta circunstancias difíciles y eventos traumáticos. Usted lo puede lograr de diferentes maneras al:

* Permitirse experimentar emociones fuertes y también reconocer cuando tiene que evitarlas para poder seguir funcionando.

* Salir adelante y tomar acciones para atender sus problemas y enfrentar las demandas del diario vivir. También, dar un paso atrás para descansar y llenarse de energía nuevamente.

* Pasar tiempo con sus seres queridos para recibir su apoyo y estímulo, y también su cuidado.

* Confiar en los demás y también confiar en sí mismo.

3. Establezca relaciones. Es importante establecer buenas relaciones con familiares cercanos, amistades y otras personas importantes en su vida. Aceptar ayuda y apoyo de personas que lo quieren y escuchan, fortalece la resiliencia. Algunas personas encuentran que estar activo en grupos de la comunidad, organizaciones basadas en la fe, y otros grupos locales les proveen sostén social y les ayudan a tener esperanza. Ayudar a otros que le necesitan también puede ser de beneficio para usted.

4. Evite ver las crisis como obstáculos insuperables. Usted no puede evitar que ocurran eventos que producen mucha tensión, pero si puede cambiar la manera como los interpreta y reacciona ante ellos. Trate de mirar más allá del presente y piense que en el futuro las cosas mejorarán. Observe si hay alguna forma sutil en que se sienta mejor, mientras se enfrenta a las situaciones difíciles.

5. Acepte que el cambio es parte de la vida. Es posible que como resultado de una situación adversa no le sea posible alcanzar ciertas metas. Aceptar las circunstancias que no puede cambiar le puede ayudar a enfocarse en las circunstancias que si puede alterar.

6. Muévase hacia sus metas. Desarrolle algunas metas realistas. Haga algo regularmente que le permita moverse hacia sus metas, aunque le parezca que es un logro pequeño. En vez de enfocarse en tareas que parecen que no puede lograr, pregúntese acerca de las cosas que puede lograr hoy y que le ayudan a caminar en la dirección hacia la cual quiere ir.

7. Lleve a cabo acciones decisivas. En situaciones adversas, actúe de la mejor manera que pueda. Llevar a cabo acciones decisivas es mejor que ignorar los problemas y las tensiones, y desear que desaparezcan.

8. Busque oportunidades para descubrirse a sí mismo. Muchas veces como resultado de su lucha contra la adversidad, las personas pueden aprender algo sobre sí mismas y sentir que han crecido de alguna forma a nivel personal. Muchas personas que han experimentado tragedias y situaciones difíciles, han expresado tener mejoría en el manejo de sus relaciones personales, un incremento en la fuerza personal aun cuando se sienten vulnerables, la sensación de que su autoestima ha mejorado, una espiritualidad más desarrollada y una mayor apreciación de la vida.

9. Cultive una visión positiva de sí mismo. Desarrollar la confianza en su capacidad para resolver problemas y confiar en sus instintos, ayuda a construir la resiliencia.

10. Mantenga las cosas en perspectiva. Aun cuando se enfrente a eventos muy dolorosos, trate de considerar la situación que le causa tensión en un contexto más amplio, y mantenga una perspectiva a largo plazo. Evite agrandar el evento fuera de su proporción.

11. Nunca pierda la esperanza. Una visión optimista le permite esperar que ocurran cosas buenas en su vida. Trate de visualizar lo que quiere en vez de preocuparse por lo que teme.

12. Cuide de sí mismo. Preste atención a sus necesidades y deseos. Interésese en actividades que disfrute y encuentre relajantes. Ejercítese regularmente. Cuidar de si mismo le ayuda a mantener su mente y cuerpo listos para enfrentarse a situaciones que requieren resiliencia.

Formas adicionales de fortalecer la resiliencia le podrían ser de ayuda. Por ejemplo, algunas personas escriben sobre sus pensamientos y sentimientos más profundos relacionados con la experiencia traumática u otros eventos estresantes en sus vidas. La meditación y las prácticas espirituales ayudan a algunas personas a establecer relaciones y restaurar la esperanza.

La clave es identificar actividades que podrían ayudarle a construir una estrategia personal para desarrollar la resiliencia.

Extraido y adaptado de:

Adaptado de https://apa.org/centrodeapoyo/resiliencia-camino.aspx