Vulnerabilidades de la generación Z

La generación Z, también llamada iGen es aquella conformada por quienes nacieron después de 1995 y que se caracterizan por haber podido acceder a un smartphone desde muy temprana edad.

Una investigación de la psicóloga Jean Twenge concluyó que los adolescentes actuales no están preparados para ser adultos y presentan un conjunto de déficits.

Deficiencias en adolecentes de la generación del Smartphone

Adaptación y estandarización en los test psicológicos

Es importante en el ejercicio de nuestra profesión como psicólogos conocer y hacer uso de las pruebas correctas y válidas. En este sentido, los términos “validación” y “estandarización” cobran importancia.

Comparto aquí una reflexión al respecto:

El evaluador optimiza el proceso de aplicación, maneja los instrumentos, conoce los fundamentos teóricos, respeta los aspectos éticos de su disciplina y tiene claros los conceptos de adaptación, validación y estandarización de pruebas, los resultados que se obtendrán de dicha evaluación serán válidos, confiables y permitirán seguir de forma segura el proceso que requiere el evaluado.

Entiéndase por validación a las adaptaciones y modificaciones estadísticas y de estructura de las pruebas psicológicas efectuadas en un país o lugar determinado. Como es lógico, las validaciones se basan en un instrumento originado y a su vez validado en otro contexto.

La estandarización, por su parte, se refiere a los instrumentos construidos con base en la cultura y contexto en el cual se aplicará el instrumento.

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MALO SALAVARRIETA, DIANA ALEJANDRA (2008). LA MEDICIÓN EN PSICOLOGÍA COMO HERRAMIENTA Y COMO REFLEXIÓN ÉTICA EN EL EJERCICIO DEL PSICÓLOGO. Psicogente, 11(19),46-51.[fecha de Consulta 26 de Julio de 2021]. ISSN: 0124-0137. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=497552139005

Mobbing: Violencia y acoso laboral

Una mujer joven y de amplia sonrisa, distribuye unos volantes a los empleados que con desgano y desinterés extienden la mano mientras se retiran a sus hogares. La bata blanca que ella viste indica que pertenece al área de Medicina del Trabajo. Sin interrumpir su agradable sonrisa pregunta a cada trabajador: ¿Qué sabe usted del mobbing? Es acoso laboral.

Los asalariados entonces esbozan una leve sonrisa con las pocas energías que les queda tras una extenuante jornada, algunos sorprendidos, otros a modo de broma dicen con sarcasmo: Nooo eso no sucede aquí.

Una pregunta saca a la enfermera de su personaje agradable: “Disculpe ¿En dónde se han originado las investigaciones acerca de este fenómeno?” Ella interrumpe: “No sé”. Otra pregunta parece acabar con su paciencia: ¿Habrá algún programa, curso, campaña, invitado o pláticas para abordarlo? “No sé”, vuelve a interrumpir, sólo nos dijeron que entregáramos estos folletos; y vuelve a su consabido papel.

Esta anécdota sobre mi experiencia en una empresa mexicana de alta envergadura con vínculos internacionales bien puede reflejar la forma como se está llevando a cabo el abordaje del acoso laboral en nuestro país. Pero al menos ya se está haciendo algo al respecto, aunque al parecer; como en muchos otros problemas, no pasa del discurso.

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Referencias:

Carvajal Orozco, José G.; Dávila Londoño, Carlos A. Mobbing o acoso laboral. Revisión del tema en Colombia Cuadernos de Administración, vol. 29, núm. 49, enero-junio, 2013, pp. 95-106 Universidad del Valle Cali, Colombia

Haz clic para acceder a 225028225011.pdf

Arciniega, Rosa Silvia Factores organizacionales en la comprensión del mobbing Psicología Iberoamericana, vol. 20, núm. 1, enero-junio, 2012, pp. 80-90 Universidad Iberoamericana, Ciudad de México Distrito Federal, México

Haz clic para acceder a 133924623009.pdf

LIBRO

http://mx.casadellibro.com/libro-violencia-y-acoso-en-el-trabajo-mobbing/9786074480719/1844325

La escala mexicana de desgaste ocupacional (emedo)

Haz clic para acceder a plenaria_4.pdf

El temible señor Ricardo Anaya

El domingo pasado he visto toda la transmisión del segundo #DebateINE donde pude confirmar algunas impresiones iniciales que yo tenía acerca del candidato presidencial de la llamada coalición #PorMéxicoAlFrente
 
Mientras lo veía, no pude evitar fijarme en su carisma, sus respuestas hábiles, su facilidad para la manipulación y su sonrisa que no es congruente con su mirada.
 
Recordé entonces al especialista Bob Hare y su descripción de los #DepredadoresSociales en su famoso test llamado Psychopathy Checklist y mi tendencia a la evaluación clínica casi de forma automática me inclinó a sacar una conclusión preliminar: “Este hombre reúne muchas rasgos de un psicópata”.
 
Y es que tan sólo en unos momentos puede constatarse en #RicardoAnaya la presencia del primer ítem de esta prueba que dice:
 
-Locuacidad/Encanto superficial.
 
Y si hacemos un análisis más profundo de su comportamiento, no será muy difícil que cumpla con la mayoría de las características que definen a los directivos/empresarios voraces o a los psicópatas.
 
Espero en verdad equivocarme, pero si no me equivoco y el señor Anaya vence en las elecciones, es muy probable que estemos frente a una persona carente de emociones profundas y de empatía que podría ser muy peligroso para sus adversarios y ¿quién sabe? tal vez para el país.
 
 

Decisiones, un sinfín de alternativas equívocas.

Por este motivo, no es extraño que acudan a la consulta del psicólogo, pacientes con preocupaciones, temores e incluso marcados sentimientos de arrepentimiento de haber tirado por el camino que no resultó ser el más idóneo para su bienestar y satisfacción.

Psyscience

Which way to go road sign                                                                    Por Paul Acosta Rodríguez


“[…] Como no cabía por ella, el picaporte le dijo que bebiese de un frasquito que había sobre una mesa. Alicia hizo caso al picaporte, ingirió aquel brebaje, y tras ello se hizo tan pequeña que no alcanzaba la llave. El picaporte, entonces, le mandó comer una galleta. Alicia hizo caso al picaporte y tras comerse aquella galleta creció y creció hasta hacerse enorme”.

Una introducción sacada de un pequeño fragmento del conocido cuento infantil de Alicia en el País de las Maravillas, el cual según creo es un buen ejemplo de la toma de decisiones que da por título la entrada de este blog. En él, la joven protagonista debe de…

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De pacientes y clientes a usuarios

Tradicionalmente se han usado de forma predominante, dos expresiones con las que se ha identificado a las personas que se relacionan con un psicólogo en función del papel que desempeñan (muchas veces contra su voluntad) dentro del consultorio. Nos referimos a las palabras paciente y cliente.

La mayoría de los psicólogos que participamos en Psicologoz.com constituimos un núcleo de atención psicológica múltiple que atiende quienes denominamos usuarios de los servicios de psicología.

En nuestro núcleo no compartimos la idea de que tú, una persona como nosotros o cualquier otra, sea identificado como paciente por dos razones.

La primera es porque en nuestras continuas interacciones con quienes atendemos en consulta, hemos aprendido que los seres humanos, en consonancia con la teoría de la terapia que practicamos (vertientes de la Terapia Cognitivo Conductual), tienden a autoeqtiquetarse y a actuar en consecuencia de esa etiqueta; en este sentido, un ejemplo muy común lo tenemis cuando un individuo es diagnosticado con un trastorno de depresión (por un profesional o por él mismo) y que consiguientemente actúa como un depresivo. 

La segunda razón que nos lleva a no identificar a quienes atendemos con el término paciente, es que dicha expresión se asocia con el modelo biomédico (el de la medicina) en el que se concibe a las personas en las condiciones dicotómicas de enfermo o sano. De acuerdo a esto, quienes están sanos no requieren atención médica y quienes asisten a consulta están enfermos y se convierten de esta manera en pacientes del médico. El modelo biomédico equipara los problemas psicológicos a las enfermedades físicas sin discriminar su intensidad o dimensión. De esta manera quien tiene un problema psicológico, cuando acude al psicólogo se convierte así en paciente del profesional que tiene la responsabilidad de curarle de ese problema (aunque esa “enfermedad” sea, por ejemplo, dificultad en decidir sobre qué carrera elegir).

De la misma manera, tampoco estamos de acuerdo en identificarte genéricamente como cliente. Esto, debido a que el término cliente hace énfasis en el factor económico que vincula a un vendedor con un comprador, en una relación en que subyace la idea de que lo que más importa del cliente es su dinero. Nosotros creemos que aunque el dinero es importante, no es el factor principal que vincula a un psicólogo con quien acude su consultorio.

 

Como ya habrás deducido, nosotros ponemos especial cuidado a los detalles y esa es una de las características definitorias de nuestro centro, uno de nuestros Valores como se dice en el argot organizacional.

Creemos que la palabra es el vínculo más significativo entre el terapeuta y su visitante y que cada expresión o término en este contexto,  influye y a veces define la forma como se realiza esa conexión intersubjetiva llamada relación terapéutica.

Por ello, al igual que muchos psicólogos de orientación sistémica hemos elegido identificar a nuestros visitantes con la palabra usuario. Un USUARIO de los servicios psicológicos que nuestro núcleo ofrece es concebido como una persona con potencialidades, que en libertad elige contarle a un desconocido parte de su vida con la esperanza de que este desconocido que tiene una formación específica para ello, le acompañe en la resolución de sus problemas, pero que deja muy claro que es el mismo usuario quien tiene la responsabilidad principal de resolver esos conflictos.

psicologos_usuario_paciente_cliente

En Psicologoz.com te identificamos a ti y a otras personas que nos visitan como Usuarios con la intención de crear a partir del discurso una relación en la que se proporcione alta autonomía de decisiones al individuo con problemas psicológicos. Una relación no basada en la idea de inferioridad subyacente en el término paciente ni una de interés económico que connota la expresión cliente. Por ello, también nuestros precios son accesibles y se ajustan a las necesidades y posibilidades de los usuarios; y es por ello que no consideramos a los problemas psicológicos como enfermedades mentales y a nosotros mismos no nos llamamos profesionales de la salud mental sino guías, consejeros o terapeutas.

Así que ya lo sabes, cuando visites nuestro núcleo, serás un usuario de alguno de nuestros colegas, con toda la significatividad que ello conlleva.