Más allá de la autoestima: Aceptación Incondicional

El psicólogo humanista Carl Rogers, introdujo el término «estima positiva condicional» que Albert Ellis retomó para elaborar su principal técnica emotiva llamada: Autoaceptación Incondicional (O Aceptación Integral de sí mismo).

Autoestima y Aceptación incondicional
Autoestima y Aceptación incondicional

Sostenemos que la enseñanza y la práctica irreflexiva de la autoestima implica ciertos riesgos, riesgos que Ellis subraya, son inherentes a la propia definición.

¿Por qué la práctica de la Autoestima es un riesgo?

Primero, hay que tomar en cuenta que el tradicional concepto y práctica de Autoestima entraña ciertos peligros para quienes se adhieren devotamente a ella. Esto es así porque tanto la definición como el uso que se hace de ella implican un «quererse condicionalmente» y evaluarse de forma global (nuestra esencia como persona) a partir de ciertos elementos. He aquí los más comunes:

ESTIMAS CONDICIONALES

1. Autoestima por posesión («me quiero o soy valioso por lo que tengo, lo que poseo»)

La persona considera que su valor como persona procede de sus posesiones materiales de tal manera que la ausencia o insuficiencia de estas posesiones traen como consecuencia entre otras cosas, frustración, ansiedad, depresión, ira y sensación de inutilidad.

2. Autoestima por posición («me quiero o soy valioso por el puesto social o laboral que tengo») Todo lo que el sujeto considera valioso como persona proviene de «ser alguien importante» o tener «un buen puesto en la sociedad. La ausencia de la posición trae como consecuencia, entre otras cosas, la sensación de que no se es alguien importante.

3. Autoestima por ejecución o desempeño («me quiero o soy valioso por mis acciones»)

Esta creencia es de las más frecuentes entre usuarios de psicoterapia ya que el ser humano tiene naturalmente a calificarse y evaluarse a partir de las acciones que realiza. De esta forma, cuando un individuo realiza buenas acciones se valora como buena, pero cuando comete errores se considera a sí misma como inútil o fracasada y cuando realiza acciones malas se califica como alguien malo que merece ser castigado.

4. Autoestima por formación o conocimientos («me quiero o soy valioso por mi educación académica o los conocimientos que domino»)

Aquí las personas derivan su amor propio y valía, de su preparación o la cantidad de áreas de conocimiento que domina. A mayor conocimiento o formación equivale un amor propio más sólido mientras que la ausencia de conocimientos puede acarrear sentimientos de inferioridad.

5. Autoestima por heteroaceptación o calificación («Me quiero o soy valioso por lo que los demás dicen de mí o porque otros me quieren»)

La práctica de este tipo de estima condicional demuestra una muy pobre seguridad en sí mismo toda vez que se requiere la opinión o calificación de otras personas, sobre todo las más cercanas, para determinar que se es valioso. Esto incluye los premios y halagos que se han recibido y el hecho de que otros me acepten. Pero cuando se presentala ausencia de alguno de estos elementos, sobrevienen las «crisis de autoestima».

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Cómo saber si ES UNA PERSONA SALUDABLE  Características del equilibrio psicológico

Una definición de salud psicológica mediante la Terapia Racional Emotiva Conductual

TREC_salud_psicologica

La Terapia Racional Emotiva (TREC), sostiene que usted se perturba debido principalmente a la visión que tiene del mundo. En función del tipo de creencias (racionales/irracionales) que en usted predomine, puede experimentar una serie de consecuencias. Estas se pueden englobar en 12 categorías diferentes. Las personas no experimentan todas las consecuencias ante los problemas, pero para un ejemplo amplio, tomaremos dos posibles eventos de un mismo escenario que nos permiten explorar las consecuencias que se presentarían. La leyenda «Saludable» se encuentra debajo de las consecuencias saludables.

Supongamos que usted tiene como meta ser un buen conversador Su preferencia (rB) será algo así: «Me gustaría ser un buen conversador»

Su exigencia (iB) sería: «Bajo cualquier circunstancia, cueste lo que cueste y sin importar lo que tenga que hacer, necesito, debo y tengo que ser un excelente conversador».

Supongamos un Activador Primario Negativo (A-): «Tuve una reunión con algunos amigos y no pude iniciar ni mantener una buena conversación, la mayoría no le dio importancia a lo que yo decía, me ignoraban y otros protagonizaron entretenidas charlas».

Supongamos un Activador Primario Positivo (A+): Tuve una reunión con algunos amigos y pude iniciar y mantener una buena conversación, la mayoría le dio importancia a lo que yo decía, nadie me ignoraba y yo protagonicé las más entretenidas charlas.

ESTAS SERÍAN SUS POSIBLES CONSECUENCIAS:

Consecuencias filosóficas positivas apropiadas

Yo creo: Tengo habilidades de buen conversador, al menos con mis amigos aunque eso no quiere decir que sea hábil en otro contexto ni en otras actividades.

Consecuencias filosóficas positivas inapropiadas Yo creo: Soy la mejor persona del mundo. Soy excelente conversador y siempre seré aceptado y amado por todos. Mi experiencia en la reunión con mis amigos demuestra que puedo hacer cualquier cosa.

Consecuencias filosóficas negativas apropiadas Yo creo: Aunque me habría gustado tener mejor desempeño en las conversaciones con mis amigos, desafortunadamente no lo logré. Esto es una prueba de que hasta el momento no he hecho bien esto, pero no significa que lo siga haciendo en el futuro. Puedo practicar y hacerlo mejor la próxima vez, pero si no logro nunca ser un buen conversador, puedo vivir con ello, no será el fin del mundo ni seré un inútil.

Consecuencias filosóficas negativas inapropiadas Yo creo: ¡Qué idiota soy! No logré despertar y mantener el interés en ningún tema en la reunión. Eso demuestra que soy un completo inepto. Además, mis amigos son unos malditos que merecen ser castigados por ignorarme y no comprender que yo necesito hablar también. Esto es desastroso y no lo soporto.

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TERAPIA RACIONAL EMOTIVA CONDUCTUAL (TREC)

                                                                                  Una terapia enfocada a sus problemas

La TREC es un sistema de terapia desarrollado por el psicólogo estadounidense Albert Ellis en 1956. Es una de las llamadas «terapias cognitivas».

Su planteamiento teórico se resume en el esquema A-B-C en el cuál:

“A” representa el Activador primario. Esto es, un acontecimiento, suceso o situación que activa o desencadena una serie de eventos psicológicos. Una A puede ser algo externo o interno (pensamiento, imagen, fantasía, conducta, sensación, emoción, etc.)

“B” representa la Base filosófica de una persona o su sistema de creencias. Puede considerarse que incluye todo el contenido del sistema cognitivo: pensamientos, recuerdos, imágenes, supuestos, inferencias, actitudes, atribuciones, normas, valores, esquemas, filosofía de vida, etc.

“C” representa la Consecuencia o reacción ante “A”. Las “C” pueden consistir en emociones, pensamientos o acciones.

abc de ellis trec
ABC de la TREC Ellis

Contraria a la creencia generalizada de que las situaciones (A) causan problemas psicológicos. La TREC como teoría cognitiva planeta que es la B de una persona la que causa dichos problemas. Así:

¿Cómo es esto posible?

Bueno, considere lo siguiente:

  1. Usted establece invariablemente unos objetivos de vida (por ejemplo: ser feliz, tener una relación, terminar sus estudios, conseguir un trabajo, comprar una casa, etc.)
  2. Usted crea expectativas en torno a esos objetivos. Estas expectativas están en lo que llamamos su Base filosófica (B). Esto es, que guardan relación con su forma de evaluar el mundo y a usted mismo.
  3. Cuando sus expectativas se expresan en forma de preferencias o deseos, decimos que es una creencia lógica o racional (rB).
  4. En cambio, si sus expectativas se expresan en forma de exigencias, imposiciones u obligaciones, nos encontramos ante una creencia irracional (iB).
  5. Cuando se presenta un acontecimiento relacionado con alguno de sus objetivos (A), cosa que sucede a cada momento, su base filosófica (B) se activa y provoca una reacción emocional, conductual o incluso filosófica (C).
  6. Si su base filosófica es predominantemente racional, entonces usted experimentará consecuencias (C) apropiadas (o «sanas»).
  7. Sin embargo si su base filosófica es predominantemente irracional, entonces usted experimentará consecuencias (C) inapropiadas (o «insanas»). En esto último consisten los problemas psicológicos.

¿Cuáles son las principales creencias irracionales?

Si su «B» es principalmente irracional, existen tres tipos de exigencias, de las cuáles una o varias pueden estarle provocando su malestar.

  • Aquellas exigencias dirigidas hacia sí mismo. Se expresan con frases como: «Yo debo, necesito o te tengo que…» Son obligaciones autoimpuestas que al no cumplirse dan lugar a consecuencias como autoculpa o autocondenación.
  • Aquellas exigencias que se dirigen a otros. Estas son imposiciones que hacemos a otras personas. Se expresan iniciando con frases como: «Tú debes o te tienes que…». Su incumplimiento da lugar a culpa o condenación.
  • Aquellas exigencias dirigidas hacia el mundo, el ambiente o las condiciones de vida. Una forma de expresarlas es: «Las cosas deben ser justas y estar dispuestas para que yo me sienta bien». Su incumplimiento da lugar a Baja Tolerancia a la Frustración. (BTF)

 ¿Qué métodos de intervención verá en la TREC?

Si usted ha iniciado un tratamiento psicológico en nuestro centro en la modalidad de TREC, su terapeuta le enseñará a usar algunas técnicas como:

  • Aceptación incondicional. Esta técnica es uno de los dos pilares del tratamiento de la TREC. Consiste en que usted aprenda a evaluar y clasificar su comportamiento y la de otras personas, pero nunca su totalidad como persona.
  • Desdramatización. El segundo pilar del tratamiento con TREC, con prácticas como la imaginería (imaginación terapéutica) y la aceptación de lo peor que podría pasar, usted logrará superar problemas como la BTF.
  • Reestructuración cognitiva. Es la técnica característica de las terapias cognitivas. En la TREC, consiste en la identificación, clasificación y refutación de sus creencias inapropiadas y el consecuente fortalecimiento de las creencias apropiadas.

Puede encontrar más información en la siguiente liga:

https://psicologoz.wordpress.com/2015/05/10/terapia-racional-emotiva-de-albert-ellis-un-esbozo/

La plenitud es una ilusión

Escena de la película Crepúsculo
Escena de la película Crepúsculo

La plenitud es una ilusión. Tener todo en esta vida es imposible, pero tener algo siempre es posible.

La plenitud es una ilusión. Pero su búsqueda es una de las mayores causantes de gran parte de los problemas psicológicos de nuestros tiempos: crisis vocacionales, problemas de relación, depresión, ansiedad y un sinnúmero de sufrimientos son el resultado de una búsqueda continua de algo que no existe pero que tenemos siempre la sensación de estar a punto de obtener.

Frases como: “cuando sea grande tendré todo lo que quiero”, “cuando termine la escuela seré feliz”, “si ella me acepta seré la persona más feliz del mundo”, “el día en que me case, cumpliré todos mis sueños”, ejemplifican esa intensa búsqueda de un lugar, un momento, una persona o un objeto que creemos ilusamente nos completará para estar plenos, pero que al constatarse lo contrario nos ocasiona muchas penurias.

No se puede tener todo en la vida, pero cegados en la búsqueda de la plenitud, una gran cantidad de personas se autodestruyen. La piedra filosofal, la fuente de la vida eterna, el santo grial, han sido intentos de satisfacer y materializar ese deseo humano. Tal vez esa es una de las razones por las que a la mayor parte de la gente le gusta tanto las historias, leyendas y mitos derivados de esos arquetipos como si al contemplar sus historias en los relatos, los libros, en los teatros o pantallas, nosotros mismos fuesemos contagiados de un poco de esa magia que hace vivir al protagonista y nos decepcionamos al volver a la vida real y comprobar penosamente que no es así.

La realidad es que con mayor frecuencia de lo que realmente nos gustaría reconocer, cuando algo se obtiene, algo se pierde. Y esta combinación tan dramática de los opuestos nos hace sufrir por doble vertiente. Por un lado porque la pérdida de algo causa dolor y tristeza, una sensación de la que constantemente huimos y por otro lado el advenimiento de lo nuevo nos causa ansiedad y miedo al cambio, una característica muy humana. Cada uno de estos efectos ya es incómodo por sí solo, pero cuando se combinan crean el sufrimiento que hace que muchos de nuestros pacientes (usuarios, les llamamos) vengan a consulta.

Sin tan sólo fuera fácil, si tan sólo fuera como decirlo. Debiéramos más bien vivir nuestras vidas tan sólo generando y manteniendo expectativas reales de nuestro desarrollo vital. Tener todo no es posible, pero tener algo siempre es posible. Si mantenemos nuestras expectativas en un nivel preferencial en lugar de elevarlas a altísimas exigencias, tal vez entonces no habría muchos sufrimientos gratuitos, sufrimientos que son causados por el mismo ser humano que busca en donde no hay, lo que no tiene pero que mantiene asida fuertemente la ilusión de poseer.